A lo "Benjamin Button": hombre está atrapado en cuerpo de bebé

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Ahora, con 23 años su apariencia es la de un bebé pero hay ciertos signos que evidencian que algo no va bien, como la flacidez de su cara. Cuando Singh dejó de crecer, los médicos dijeron a sus padres que el desarrollo se reactivaría, pero nunca pasó. Alrededor de su primer cumpleaños, el joven oriundo de la India dejó de crecer y sus padres, incapaces de cuidarlo, lo enviaron con sus tíos en Hisar, a 113 kilómetros de distancia de ellos, al noroeste del país.

El tratamiento para determinar si tiene Laron o no cuesta 5.000 dólares y, como el joven no puede pagarlo, aun no se lo ha hecho. Sin embargo, el síndrome es muy claro y la enfermedad también detuvo el desarrollo de sus capacidades intelectuales, por eso Singh puede decir algunas palabras pero mayormente llora, grita y se ríe sin lograr conversar con alguien.

Los especialistas creen que podría tratarse de un problema hormonal y padecer el síndrome de Laron.

Sobre su futuro, los médicos aseguran a la familia a que se requiere de una investigación que explique por qué el desarrollo hormonal no continuó pasado el año de vida, como sí lo hizo en el caso de sus dos hermanos.

Fire breaks out in Baku's former Trump Tower
Reflecting the constructing's significance in Azerbaijan, Emergency Conditions Minister Kamalladin Heydarov was on the scene. The fire in the unfinished building started just weeks after a man died in an apartment fire in New York's Trump Tower.

Sus tíos quedaron al cuidado luego de que sus padres la dieron en adopción.

Según consigna el diario británico Daily Mail, Manpreet es considerado por los pobladores de su ciudad como una reencarnación de Dios. Solo cuando los perros o cualquier otro animal hace un sonido, se aterroriza y llora. "Es un niño encantador y hace señas a los invitados con las manos para que se sienten e intenta hacerse amigo de ellos", dice su tío Karanvir Singh de 45 años.

"Aunque habla con monosílabos, aprendió la habilidad de comunicar a través de los gestos", contó la tía Lakhwinder Kaur. También se ha convertido en un experto en imitar a las personas. "Recibe a los huéspedes estrechándoles la mano y les pide que tomen asiento", destacó. "Amamos a este pequeño lleno de alegría que la idea de dejarlo marchar hace que mi corazón se entristezca", asegura la tía del joven. "Lo llevamos a algunos médicos, pero su condición no podrá mejorarse. Aceptamos su destino y estamos felices de tenerlo con nosotros porque su alegría ilumina el ambiente". Actualmente sus tíos comenzaron una campaña para juntar recursos y poder pagar el tratamiento.

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