Una obra de arte de Banksy se autodestruye tras ser vendida

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"Parece que acabamos de ser 'Banksyficados'", aseveró Alex Branczik, director del departamento de arte europeo contemporáneo de Sotheby's, al portal Art Newspaper.

"Estamos intentando descifrar qué significa esto en el contexto de una subasta".

Imagen de la obra de Banksy Girl with Red Balloon antes de "autodestruirse". Le recomendamos: Banksy: ¿el artista de nuestro tiempo?

La icónica imagen de una niña tratando de alcanzar un globo rojo en forma de corazón fue vendida en 1,4 millones de dólares -aproximadamente $933 millones- y, momentos después, una trituradora oculta en el "marco del artista" empezó a funcionar y la obra se "autodestruyó", de acuerdo con un comunicado de prensa de Sotheby's.

Originario de la ciudad inglesa de Bristol, Banksy se hizo conocido por sus grafitis con mensajes de protestas que aparecían en diversas partes del mundo -de Londres a Palestina- y desde entonces se ha convertido en un cotizado artista.

La industria se contrae, la construcción se estanca
La construcción creció 0,1% interanual en agosto de 2018 y sumó un alza de 7,9% en los primeros ocho meses del año. Registraron subidas en su actividad la industria automotriz (13,7%) y las industrias metálicas básicas (7,7%).

La puja terminó cuando el cuadro de Banksy fue subastado y momentos después comenzó a destruirse por una trituradora de papel instalada dentro del marco.

Banksy, el bromista del arte, ataca de nuevo.

Propietarios de edificios cuyas paredes han sido pintadas por Banksy a veces se decidieron por desmontar la obra con una parte de la pared incluida para ponerla en venta en casas de subastas.

Mehdi Ben Cheikh, un especialista en arte callejero parisino, dijo a la agencia AFP que el truco estaba "en el mismo sentido que su actuación en Nueva York, que cuestiona y critica los límites del mercado del arte". "Hemos hablado con el comprador (.) y estaba sorprendido por la historia", dijeron los subastadores en un comunicado a The Financial Times. En aquel caso, ocurrido en 2013, el artista instaló un puesto cerca de Central Park para vender una veintena de valiosas pinturas, "auténticas y firmadas", por apenas 60 dólares cada una (cerca de 40 mil pesos).

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