Rodea Gran Bretaña a nado por primera vez

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Ross Edgley se describe a sí mismo como un aventurero, pero es uno de los nadadores y deportistas que más ha retado a su cuerpo, logrando hazañas que a sus 33 años de edad muchos no pueden superar o siquiera comparar.

Se trata del atleta aventurero Ross Edgley, que pasó 157 días en el agua y nadando con turnos de seis horas y descansaba en su bote de apoyo. El pasado domingo llegó al fin de su aventura.

El sol y el agua salada sometieron a su cuerpo de tal forma que con el pasar de los días fueron apareciendo ampollas y heridas que dejaban la piel en carne viva.

"Imaginá tener una herida abierta y frotarla con papel de lija durante 12 horas al día", contó el nadador a los medios locales. "Así es como se siente", explicó al diario The Guardian sobre lo que tuvo que atravesar a lo largo de tantos días. "Levantarte y que las sábanas estuvieran pegadas, tener que sacarlas y volver al agua", precisó.

Eso fue solo una parte para una persona que vio cómo se desintegraba, literalmente, su lengua.

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En una entrevista para BBC, Edgley reveló: "Me desperté una mañana y había trozos de mi lengua sobre la almohada".

Una rigurosa dieta que incluyó más de 500 bananas le ayudó a mejorar su condición.

La Asociación Mundial de Natación en Aguas Abiertas dice que Edgley sufrió episodios de clima salvaje y fue picado por medusas 37 veces durante su baño, que fue patrocinado por la bebida energética Red Bull. El deportista, acostumbrado a las pruebas de resistencia insólitas, ya contaba entre sus proezas la de haber escalado el Monte Everest en 19 horas y corrido un maratón tirando de un automóvil de 1,4 toneladas de peso.

Pero no todo ha sido alegría en la carrera de Edgley al no poder completar a nado los 40 kilómetros que separan Martinica de Santa Lucía cargando un tronco de 45 kilogramos. Pese a lo que tuvo que vivir y todavía con problemas para caminar, aseguró que todavía no se ha "aburrido de nadar" y que ya surgieron algunas ideas para otro desafío.

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