Chapma, asesino de John Lennon, reveló con cinismo cómo asesino al artista

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"Hace treinta años no podía decir que sentía vergüenza y ahora sé qué es la vergüenza", dijo Mark David Chapman. "Es cuando cubres tu cara, no quieres, ya sabes, pedir nada". "Lo siento por mi crimen", sostuvo.

Chapman fue condenado en 1981 a 20 años a cadena perpetua (es decir sentencia de cadena perpetua en la cual el reo puede solicitar la libertad condicional a partir de los veinte años de internamiento) después de declararse culpable de asesinato en segundo grado.

Chapman, de 63 años, disparó y mató a Lennon la noche del 8 de diciembre de 1980, horas después de que el ex Beatle autografiara un álbum para él.

El hombre dijo a los jueces que todavía piensa en cómo Lennon fue "increíble" con él ese mismo día. Y que pasó por un "tira y afloja" interno sobre si seguir aquel día con sus intenciones de abatirlo a tiros.

Este mapache no tenía rabia, sólo estaba muy borracho - Noticias - Nota
Además, aclararon que ambos mapaches fueron liberados sin ningún tipo de daño en las cercanías de un bosque. Así mismo agregaron que otro mapache había sido capturado el día anterior.

"Estaba demasiado lejos", dijo Chapman a la junta. Recuerdo haber pensado: 'Oye, ya tienes el álbum. "Mira esto, él lo firmó, solo ve a casa ".

Otro tema que tocó Chapman fue el tipo de munición con la que cargó el arma: balas huecas.

En la audiencia, Chapman debió relatar como fueron los memomentos en que decidió terminar con la vida del artista ante el comité examinador encargado, el autor del crimen confesó que había utilizado una minición especial oara asegurarse de que el artista muriera sin sufrimiento. "Cargué esas balas para asegurarme de que estaría muerto". Dijo que dejó atrás su búsqueda de notoriedad hace mucho tiempo y está dedicado a promover el poder transformador de Jesús.

La comisión del tribunal de evaluación justició la decisión alegando que la liberación no solo podría atenuar la gravedad del crimen de Chapman, sino que también podría representar un peligro para la seguridad pública, ya que alguien podía intentar lastimarle por venganza o para ganar notoriedad.

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