Presidente filipino llama a matar a obispos católicos

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El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, este miércoles ha vuelto a arremeter contra los obispos católicos del país, afirmando que deberían ser asesinados porque son inútiles. "Lo único que hacen es criticar", dijo Duterte ante la población, en lo que se considera una grave amenaza verbal en un país en donde el 85% de la población profesa el catolicismo. En un discurso pronunciado ayer al margen de la ceremonia de premiación de los mejores trabajadores filipinos en el exterior (OFW), Duterte declaró que la Iglesia católica es la institución más hipócrita y que la mayoría de los sacerdotes es homosexual.

Mientras tanto la Conferencia de Obispos señaló que no responderá a ese pronunciamiento porque significaría "añadir más leña al fuego y exageraría el asunto".

Llegaron a Comodoro los restos de un caído en Malvinas
María, la viuda del capitán Castagnari recibió en mano la bandera que envolvió el féretro al llegar a Comodoro Rivadavia . Desde que terminó la guerra, María Cristina bregó ante diversas autoridades para cumplir el último deseo de Luis.

El enfrentamiento de Duterte con la Iglesia se remonta a febrero de 2017, cuando la Conferencia de Obispos criticó la sangrienta guerra contra las drogas y la tildó de "reino del terror". Desde su elección, obispos y sacerdotes han censurado algunas políticas de gobierno.

El portavoz presidencial, Salvador Panelo, defendió hoy que las palabras de Duterte no hay que entenderlas como algo literal, sino que empleó la "hipérbole" para lograr un "efecto más dramático" en sus comentarios. El jefe de Estado respondió llamando "hijos de puta" a los obispos.

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